Lunes, 16 de Diciembre de 2024
En medio de una noche de luna plena, unas seis mil personas de todas las edades compartieron un momento de convivencia social, armonía y esperanza durante la Gala Navideña que el domingo 15 pasado ofrecieron la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), con la batuta del maestro José Areán, y el Taller de Ópera de Yucatán, que dirige la maestra Eugenia Guerrero.
El Anfiteatro del Gran Parque La Plancha fue por segunda sede para que la OSY, como parte de un proyecto para llevar la música de esta agrupación más allá de sus espacios tradicionales y abrirla a un mayor público, y exponer el talento de sus integrantes en armonía con los coros.
La noche yucateca sonó con melodías que conforman la memoria sonora, pasada y contemporánea, relacionada con las fiestas de advenimiento, que un público conformado por niñas, niños, jóvenes, adultos y personas adultas mayores, reconoció, como la suite “El cascanueces” de Tchaikovsky o “El niño del tambor”, este último con arreglos del maestro Pedro Carlos Herrera.
Los aplausos no faltaron durante el concierto entero en el recinto que desde hora y media antes había comenzado a llenarse para terminar ocupado al cien por ciento y llenando los espacios que rodean el Anfiteatro.
Las 12 melodías y canciones que conformaron el programa del concierto, organizada por el Gobierno del Estado a través de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), en coordinación con el Patronato y el Fideicomiso Garante de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (Figarosy), levantaron el espíritu navideño de cada corazón presente en un ciclo virtuoso de comunicación entre la orquesta, el coro y el público.
El academicismo de algunas piezas, obra de grandes sinfonistas, se integró con la música popular de villancicos y coplas que ya son parte del cancionero popular la temporada decembrina.
Esa combinación entre la música que hemos escuchado en películas o disfrutado en las posadas navideñas y notas de obras de compositores como Antonio Vivaldi, Leroy Anderson, Ralph Vauhghan Williams, George Frederick Händel, Mikola Leontovich y Georges Bizet mostró una vez más que la música es, sin importar cuanto se repita la frase, una forma de comunicación sin igual.
Pero sobre todo, la noche de Gala Sinfónica Navideña expuso la importancia de retomar los espacios públicos y llenarlos de arte como una estrategia para reforzar el tejido social a través de todo el tiempo y lugar posible.